martes, 19 de abril de 2011

Concepto y evolución de los Derechos Humanos

Concepto y evolución de los Derechos Humanos
por Enrique Adar Guadarrama Zea

Los orígenes más claros de este concepto los encontramos en la doctrina de los derechos naturales, la cual surgió hacia finales del siglo XVII, como una respuesta directa a los abusos del poder monárquico absolutista, planteando la existencia de derechos básicos del individuo por encima de la autoridad del Estado. Esta doctrina tuvo una influencia directa sobre la Declaración de Derechos del Hombre y el Ciudadano (promulgada en Francia en 1789), y sobre las primeras 10 enmiendas a la Constitución de los Estados Unidos de América (el llamado Bill of Rights, de 1791), en los cuales encontramos sendos catálogos de libertades civiles y derechos políticos fundamentales del individuo que no podían ser violentados por la autoridad del Estado. Esta propuesta encuentra su fundamento básico en un cambio radical en el pensamiento de occidente, característico de la Ilustración: el posicionamiento del individuo (libre e igual en derechos) como la unidad fundamental de valor moral.
Al final de la Segunda Guerra Mundial, y en gran medida como reacción directa a la barbarie y las atrocidades cometidas por el régimen nazi, el planteamiento de “derechos(naturales) del hombre” de finales del Siglo XVIII fue retomado y reformulado por la naciente ONU, la cual fijó como uno de sus propósitos “el desarrollo y estímulo del respeto a los Derechos Humanos y a las libertades fundamentales de todos, sin hacer distinción por motivos de raza, sexo, idioma o religión (Carta de la ONU: articulo 1.3). El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de la ONU adoptó la Declaración Universal de Derechos Humanos, en la cual la comunidad internacional expresó su aspiración de construir “un mundo en que los seres humanos sean liberados del temor y de la miseria” (DUDH : segundo párrafo del preámbulo). En la línea de la doctrina de los derechos naturales la propuesta de derechos fundamentales que surge con la DUDH plantea la existencia de una serie de derechos inherentes al individuo; encontrando fundamento, no obstante, no en la condición de persona como criatura de Dios, sino en su propio valor. El fundamento filosófico base de la DUDH –y por lo tanto del concepto contemporáneo de derechos humanos- es, entonces, la dignidad intrínseca de la persona humana
Los Derechos Humanos son –según el planteamiento que se ha desarrollado con base en la propia DUDH – inalienables (no se pueden ceder ni son renunciables) y universales (pertenecen por igual a todos los miembros de la familia humana, más allá de cualquier frontera territorial o límite social, racial, étnico, cultural, político o económico), y deben ser protegidos por la ley. En este sentido, si el titular de derechos es el individuo, el poseedor de obligaciones es el Estado; es decir, aun cuando las acciones de agentes no estatales pueden ocasionar violaciones a los Derechos Humanos, la responsabilidad principal de respetarlos, de garantizar su respeto por terceros y propiciar su realización corresponde directamente al Estado.
La DUDH retomó el catálogo de libertades civiles y derechos políticos planteado originalmente en los documentos clásicos de finales del Siglo XVIII. Sin embargo, incluyó también una serie de derechos económicos sociales y culturales, avanzados durante la primera mitad del Siglo XX en algunas constituciones, como la mexicana, la soviética y la alemana. A pesar de este desarrollo diferenciado en el tiempo entre los distintos grupos de derechos, los Derechos Humanos, en su conjunto, son iguales en jerarquía y guardan interdependencia unos y otros.
Los Derechos Humanos son el conjunto de facultades, prerrogativas y libertades fundamentales que tiene una persona por el simple hecho de serlo, sin las cuales no se puede vivir como ser humano ; es decir son inherentes a la naturaleza de la persona, cuya realización efectiva resulta indispensable para el desarrollo integral del individuo que vive en una sociedad jurídicamente organizada. Estos derechos, establecidos en la constitución y en las leyes, deben ser reconocidos y garantizados por el Estado . En suma consideramos que los Derechos Humanos son inherentes a toda persona, son universales, inalienables, indivisibles e interdependientes, al tiempo que su realización corresponde a toda la comunidad internacional.
Los Derechos Humanos son un tipo particular de derechos: son aquellos con los que cuenta toda persona por el solo hecho de serlo. A diferencia de los demás, son inherentes a la naturaleza humana; es decir no vienen de fuera, por ello no se adquieren ni se pierden. No se obtienen como resultado de cubrir ciertos requisitos (como los derechos de la ciudadanía, para los cuales hay que reunir los requerimientos para ser ciudadanos, como son el cumplir la mayoría de edad y otros), ni de tener merecimientos (como los derechos que se adquieren por ciertos logros, como los estudios, o los derechos adquiridos por los trabajadores en virtud de sus méritos, por ejemplo, la antigüedad en el empleo). Los Derechos Humanos pertenecen a los individuos por su calidad de miembros de la familia humana.
Es importante diferenciar entre Derechos Humanos y garantías individuales. Los Derechos Humanos tienen un sentido más amplio y con el transcurrir del tiempo se han ido reconociendo o ampliando más, en cambio las garantías individuales son sólo algunos de los Derechos Humanos básicos que la Constitución política ha reconocido a través de una norma, por lo que consideramos que hacerlos efectivos es indispensable para el desarrollo integral de la persona y que el Estado es quien está obligado a garantizarlos. Sin embargo la obligación de respetarlos es de todos, las personas y los servidores públicos, todos debemos de respetar y cumplir con la ley y las actuaciones de las autoridades deben apegarse siempre a derecho.
Por lo que respecta las instituciones que protegen los derechos humanos podemos mencionar a las comisiones de Derechos Humanos, son de las principales instituciones públicas encargadas de la protección y promoción de los Derechos Humanos en México, pero también los Institutos de la Mujeres, sin embargo, cada vez más son más las organizaciones de la sociedad civil y los defensores de derechos humanos quienes vigilan que se cumplan los derechos humanos en el país. Sin embargo, los intereses del actual gobierno mexicano, en esencia pretende no reconoce los derechos de la diversidad sexual, aun cuando en el caso de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos en el artículo 6° de su Reglamento Interno se establece que:
Los Derechos Humanos son los inherentes a la naturaleza humana, sin los cuales no se puede vivir como ser humano. En su aspecto positivo, son los que reconoce la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y los que se recogen en los pactos, los convenios y los tratados internacionales suscritos y ratificados por México.
Aun así consideramos necesario hacer una crítica en el sentido de que algunos de los Derechos Humanos reconocidos en una norma carecen de una obligación correlativa, pues no indican quién está obligado a cumplirlos y de esta forma no se pueden hacer valer, por lo que consideramos que las comisiones de Derechos Humanos están limitadas en la protección de los mismos. Aun cuando quienes tienen mayor responsabilidad en el respeto a los derechos humanos, dadas las tareas que se les encomiendan, son las autoridades.
Creemos que para que una norma esté bien construida, debe contar con un titular del derecho, tiene que tener un obligado a satisfacer ese derecho, así como existir una prestación a que se tiene derecho, además una sanción establecida en caso de incumplimiento de esa obligación; lo que si puede pasar es que las normas secundarias desarrollen las normas constitucionales, pero si no se cumplen con estos requisitos solo son un legado de buenas intenciones.
Estimamos que los Derechos Humanos deben ser un freno al abuso del poder, al abuso de autoridad, que son de carácter universal y son parte de una nueva forma de organización social, que son logros de la entrada en escena de nuevos sujetos sociales y de la ampliación de necesidades humanas, sin embargo, no basta la acción pública del Estado para garantizar los derechos humanos, es necesario crear mecanismos que los protejan y vigilar constantemente su cumplimiento mediante observatorios ciudadanos, mediante la práctica de la denuncia del abuso del poder y la corrupción.
Cada uno estamos obligados a respetar los Derechos Humanos de las demás personas, independientemente de las diferencias, sin embargo y reiterando, según el mandato constitucional, quienes tienen mayor responsabilidad en este sentido son las autoridades gubernamentales, es decir, los hombres y mujeres que ejercen la función de servidores públicos, que desgraciadamente son quienes más violan los derechos humanos, en este sentido y a traes de este trabajo haremos denuncia y critica del Estado pues consideramos que es el representante de la clase en el poder.
La tarea de proteger los Derechos Humanos representa para el Estado la exigencia de proveer y mantener las condiciones necesarias para que, dentro de una situación de justicia, paz y libertad, las personas puedan gozar realmente de todos sus derechos. El bienestar común supone que el poder público debe hacer todo lo necesario para que, de manera paulatina, sean superadas la desigualdad económica, social, política, de género y sexual, la pobreza, la falta de oportunidades y la discriminación.